sábado, 29 de octubre de 2011

Lista de Cosas a Olvidar

1.       Viejos Rencores.
2.       Odios olvidados y ofensas infantiles.
3.       Orgullos y prejuicios.
4.       Ciertos temores.
5.       La C O B A R D Í A en general.
6.       La pereza y el miedo de afrontar las cosas.
7.       Los Tal vez y los Quizás
8.        Aquellas felicitaciones que nunca llegaron y las que dejaron de llegar.
9.       Los recuerdos amotinados de momentos infelices.
10.   El A R R E P E N T I M I E N T O.
11.   Lo que fue, lo que no fue y lo que pudo llegar a ser.
12.   Las vergüenzas de lo que hice y de lo que deje de hacer.
13.   Las palabras nunca dichas.
14.   El preciso instante que dejé de ser niña.
15.   El momento en que no fui capaz de afrontar la adultez.
16.   Mi m a l d i t a d e p e n d e n c i a.
17.   Todas esas veces que fui nada más que espectadora.
18.   Todas esas veces que deje me pisotearan y pasaran sobre mí.
19.   Las lágrimas derramadas por quien no lo merecía.
20.   Mi infinita incredibilidad.
21.   Todas las últimas veces que no supe eran las últimas veces.
22.   Las envidias que sentí a personas queridas, en vez de alegrarme por ellas.
23.   Mi resentimiento innato mezclado con mi sentimentalismo alborotado.
24.   El ser celosa debida a mi malnacida inseguridad!
25.   No haber pasado el examen de AP History.
26.   Haber perdido mi anuario del colegio…  (Lo reencontré! :D)
27.   Con los que deje de hablar por un “No se qué” olvidado.
28. La malas primeras impresiones.
29. Deseos de venganzas sin sentido.
30. (…) y la lista sigue.


Hay veces que debemos dejarnos llevar por la corriente.

martes, 18 de octubre de 2011

Maldiciendo el Miedo

Maldigo la hora! Maldigo la vida y sus protocolos sociales, maldigo el consumismo y sus necesidades monetarias, maldigo la hora de haberte conocido más allá de lo permitido,  maldigo mi cobardía desmedida y mi falta de valentía para rebelarme, maldigo ser la princesita mimada que soy y nunca dejare de ser, maldigo mi temor a no ser capaz de enfrentarme al mundo (que empieza tristemente a determinarme), maldigo el momento en que me percate de mi corazón, maldigo mi sentimentalismo inútil, maldigo, maldigo, maldigo!!

Maldigo este hueco en el estomago, maldigo que ellos siempre tenga la razón, maldigo no poder encontrar mi puesto en el mundo “social”, maldigo encontrarlo donde no es, maldigo tus palabras, las de ellos y las de los otros, pero sobretodo como me hacen sentir. Maldigo que las palabras tengan tanto efecto en mí. Maldigo mis lágrimas carentes de justificación, maldigo mi falta de criterio y mi falta de honestidad. (Y odio mi falsedad hacia mí misma, mi propia traición y mi incapacidad de poder tomar una decisión!), Maldigo el saber que nunca tendré mi respuesta.

En esta situación de perder o perder, me da miedo arriesgarme. Pero no sé que me da más miedo, si el miedo al arrepentimiento y el futuro, o el miedo a la soledad y la vulnerabilidad, o el miedo al resentimiento y la tristeza.


...Me da miedo elegir entre odios eternos. Me da miedo escoger entre muertes.

Me da miedo el miedo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Noches vagas...vagas noches, vagabunda la noche.

"El primer beso de sus labios
fue tan triste que casi no fue."
-Loreta Salino.

Hace poco paso algo que no me sucedía desde que era una inocente infanta, me aterro la idea de quedarme sola en casa (o si! antes no veía la hora de que mis padres se largaran y me dejaran, pero la idea de quedarme sola y dormir absolutamente sola, me perturbo de maneras inexplicables). Pero en fin, no hablaré de mis temores reprimidos o yo que sé de angustias inmortales. Les voy a hablar sobre mi amante temporal y meramente efímero: La almohada serpentina que abduceé del closet de mi padre. Oh, suspiro con tan solo tener su viva imagen en mi restringida memoria! Que noches las que pasamos juntos! Inolvidables! Insoportables! Infinitamente consolables! Empezábamos amándonos los unos con los otros, con caricias “inocentes” y sutiles, con la certeza de que al amanecer, estaríamos los dos ahí, en mi cama, ignorando el paso del tiempo. Pero entonces, llegaba la noche, y peleábamos. Nos odiábamos, nos empujábamos, yo te alejaba, me resistía y te empujaba al hoyo negro de la oscuridad. Pero entonces pasaban las horas, y un frío insoportable me recorría, y te buscaba con los ojos cerrados, y te extrañaba. Gritaba tu no-nombre en mis sueños, te necesitaba, te rescataba de los mares del suelo, y volvías a mí, y yo nunca más te dejaba ir. Me aferraba a ti, con mis brazos y piernas, como si fueras la última almohada del mundo, y para mí lo eras, mi última compañía de la noche que ya terminaba. Y así, abrazados, recibimos el nuevo día, y así como llegaste a mí, me abandonaste herida, y volviste a ser de mi padre. Y otra vez, volvía la traición a ser parte de mí.

Probando el mar de la soledad.

martes, 16 de agosto de 2011

Mi Pedestal

La imagen idealizada. La imagen falsa, pero real al mismo tiempo, al menos para nuestros ojos. Un prisma de combinaciones que nos hipnotizan el alma y nos poseen, sin esperanza de exorcismo. La realidad imaginada, la grandeza hologramática que circula en nuestra mente. Es decepcionante como nuestra propia mente nos engaña, nos hace ver cosas que no están ahí, y lo peor! Le ayuda al otro a  embaucarnos, para que ver aquello que nunca existió, para jugar con nuestra irracionalidad y hacernos creerla racional. 


Estoy desengañada de mi misma. ¿Cómo puedo confiar en mi mente cuando puede volverse mi peor enemiga? Ahora la pregunta se dirige hacia mí, ¿Por qué? Y vaya que estoy llena de por qués! Por todos lados! Que me inundan el espacio y me asfixian! Necesito respuestas y no las necesito. Necesito valentía, pero no sé dónde buscarla. Me necesito cuerda, pero me es imposible plantar mi cordura, pues lleva meses perdida. Pero sobre todas las cosas, necesito urgentemente dejar de mentirme. 


Las ilusiones nunca desaparecerán de mi vida. La realidad cada vez se difunde más con la línea de los sueños y deseos. Me estoy perdiendo en una espiral ilusoria y la comodidad de no pelear para salir, me está adormeciendo. 
Más que un desahogo, esto es una reflexión.




Ahora empiezo a resentirme conmigo misma. Me di cuenta que estoy metida en un hueco de mierda, que yo misma cague. 

lunes, 25 de julio de 2011

Confesiones.

“Conozco esas lágrimas que no caen y se consumen en los oJos, conozco ese dolor feliz, esa especie de felicidad dolorosa, ese ser y no ser, ese tener y no tener, ese querer Y no poder.”
-J. Sáramago


Este fin de semana me hizo reflexionar un poco. Porque existen las verdades no habladas? Las que nos esforzamos en creer que no existen, cuando están ahí esperando su momento de salir de nuestras bocas para caer en los primero oídos dispuestos a escucharlas.  Porqué hay momentos que se sienten sinceros y otros no? Porqué somos capaces de asincerarnos en los momentos menos oportunos? Porqué nos abrimos a extraños y no confiamos en nuestros seres más allegados? A qué le tememos? Qué rechazo puede ser tan cruel y horrorifico, que nos abstenemos a enfrentarlos? La verdad, es que no confió en mi misma, y por ende, en este preciso instante de mi vida, las personas no pueden confiar en mí para que le alegre la vida. Vivimos en una sociedad de mascaras. Nadie realmente nos conoce, ni siquiera nosotros mismos alcanzamos a conocernos del todo. No confiamos en nosotros mismo, mucho menos en el prójimo. Mi problema es que no quiero la ayuda de nadie, quiero vivir esta etapa de mi vida y exprimirme hasta que ya no aguante más. Me da igual el resto del mundo. En este momento solo quiero, por primera vez, importarme solo a mi misma y ya. No quiero preocuparme de las repercusiones de mis acciones hacia otras personas. No me interesa. Quiero crear un ego y alimentarlo. Quiero ser indestructible! Siento mis guayabos morales, porque me recuerdan que aun sigo siendo parte de este mundo. De resto, todo me es indiferente. Estoy cansada de sentir pena por mí. Quiero empezar a odiarte sin restricciones, para poder realizar mi venganza imaginaria…y si tengo suerte, liberarme de mis propias cadenas morales que no me dejan vivir plena y libremente. 

Cuál es tu máscara?

sábado, 2 de julio de 2011

El ying yang de las indecisiones.

“Algún  día  en  cualquier  parte,  en  cualquier  lugar  indefectiblemente  te  encontrarás  A  ti  mismo,  y  ésa,  sólo  ésa,  puede  ser  la  más feliz  o  La  más  amarga  de  tus  horas.”
-P. Neruda


Qué es eso que llamamos mentiras piadosas? Mentiras necesarias? Mentiras blancas? Cuál es su función? Su propósito? Protegernos exactamente de qué? Son justificables? Explicables? Son hermosas? Las odiamos? Las necesitamos? Podemos vivir sin ellas? Podemos soportar recibirlas? Sé que no podemos vivir sin ellas. Que todos las decimos. Pero no estoy seguro que seamos capaces de diferenciarlas de las mentiras verdaderas, o es que no hay diferencia? Cuál es la diferencia entre mentirle al otro y mentirnos a nosotros mismos? Cual es peor? Cuan delgada puede llegar hacer la línea entre el bien y el mal. No todo es blanco y negro, no se debe ignorar los matices grises. Lo que más detesto, es no saber cuándo me mienten y no ser capaz de distinguir esa mentira entre tantas ramas que existen. Es no saber si lo hace por mi “bien” o lo hacen sin importarle mi “bien”. Es realmente no saber si le importas a esa otra persona, como vos le importas. Alguien sabe el verdadero significado de las palabras “Tu eres mi mundo?” Alguien de ustedes mis lectores, puede decirme que han escuchado esas palabras salir de una boca sincera, o han sentido esas palabras al decirlas (der una u otra manera)? Alguien de acá puede decirme con seguridad que se siente estar enamorado? Amar a alguien? Sabe el significado sentimental de las mentiras piadosas? Las preguntas sin respuestas me asfixian lentamente, hasta que ya no puedo respirar sin vomitar signos de interrogación por mis ojos.  Oh la indecisión e inseguridad, como no las envidio. Ahora me maquillo, pero no precisamente para “embellecerme”, si no para esconderme. Estoy cansada de ser la melodramática y suicida romántica. La pregunta sin respuesta. Los puntos suspensivos…

Los ojos inquisitorios de la otra Farrow.

sábado, 11 de junio de 2011

Contra la ambigüedad de la testosterona.

"I've been at the mercy of men just following orders. Never again."
-Erik Lehnsherr.

A quién estoy engañando? Al final, las palabras no importan, son las acciones que realmente cuentan. Y es mi “te amo” no necesariamente significa lo mismo para ti y viceversa. Lo importante no es el significado que tienen las palabras que utilizamos, si no el sentido que le damos y con quien lo utilizamos. Aun así, me quede con las ganas de arrancarte un "te amo"sincero de tus labios...Ja, la ironía. Tengo que admitirlo, he sido esclava de mis propios sentimientos y me he dejado utilizar (y hasta he olvidado que es la dignidad, e irremediablemente perdido en las manos de otro) como nunca antes hubiera podido imaginar posible.  Pero nunca más, he decidido de una vez y por todas eclipsar esa ambigüedad de la testosterona que tanto me afecta, con la seguridad femenina que sólo una mujer puede probar con los labios pintados de rojo (la autentica marca de la infidelidad y el poder sexual, q ironía!) . Y es que el “Deje así” se quedo corto, porque al fin y al cabo, son solo palabras, y como dije, son las acciones que realmente cuentan en este interminable juego de sexos.

Así que salud por todas las experiencias vividas, que han hecho que en esta noche me resuelva de una vez por todas. Basta de sentir rabia por mi hipersensibilidad crónica, es hora de usarla como arma a mi favor y gritarle al mundo que se prepare! Ha nacido una nueva sirena en este preciso instante, con corazón de escamas y con ganas de comerse al mundo (intelectualmente hablando...)!