domingo, 10 de junio de 2012
La última partida
Después de perder otra vez esa dignidad regenerada,
después de perfumarse inútilmente y mostrar sutilmente los atributos de una femme fatale inexistente, vuelvo a
perder en el mismo juego de siempre.
jueves, 24 de mayo de 2012
Tengo un(os) problema(s).
El primer paso, dicen, es aceptarlo. Así
que empezaré de a uno y por pequeñas dosis, para evitar la mortalidad del
veneno.
Soy obsesiva compulsiva. Pero de las
peores. Me obsesiono con fantasías. Es hasta bonito cuando son fantasías de
carácter benevolente. Sin embargo, la gran mayoría de mis obsessive-fantasies rayan en lo dolorosamente enfermizo.
Genero Teorías. Expresiones. Discursos.
Discusiones. Peleas. Gritos. Llantos. Escenarios. Re-acciones. Conflictos. Y produzco grandes cantidades de (Drama).
Todo en el gran escenario de mi mente. Y siempre, las alucinaciones logran
filtrarse al mundo de los vivos.
Tengo la aflicción de alejar a las personas
que me importan a través de paranoias continuas e incesantes. De inseguridades
crecientes y abismos fotográficos. Cada vez, el abismo entre mi mente y lo racional, es más grande y profundo.
Y tengo la incapacidad de encontrar una cura
para este mal que padezco.
To be continued...
viernes, 18 de mayo de 2012
El ejercicio de hablar no debería ser recomendado.
La sensibilidad puede ser contra
producente. Creo que habrá que inventarse una censura emocional, por el bien de
la humanidad…y las relaciones entre humanos (por consecuente).
Yo no sé la verdad, quién dijo que había
que decirle al mundo entero lo que uno siente. Igual, nunca te entienden; o
estás exagerando y no tienes la razón o simplemente no tienes la razón. Y
después de las lágrimas NO viene la calma. N o v i e n e. La distracción es la mejor arma….junto
a la comida y algunos leves síntomas de shoppaholic-ísmo
es normal. También morderse las uñas es una buena forma de esparcimiento.
Y es que todo el mundo te quiere inducir en el mundo
de “escuchar” y “hablar” sobre tus sentimientos,
cuando en realidad NADIE quiere escuchar. La gente quiere ser escuchado y
hablar sobre lo que les molesta de los demás. Porque es más cómodo que los
otros cambien a que lo haga uno.
lunes, 23 de abril de 2012
Juego de verbos.
Yo y mi maldita
costumbre de darle el poder a otro de herirme. Para qué sirve crear barreras, si
al final siempre terminas regalándole a los otros la capacidad de atravesarlas?
Já. Pequeña ironía sentimental. Cuantas veces hasta que aprenda? Cuantas
confianzas entregadas, hasta que al fin logré alguien llegar al botón rojo?
Tenebroso juego de azar, ese de ir regalando secretos y vulnerabilidades.
Se agota uno de
estar siempre analizando y re-analizando, si en aquella ocasión se tuvo la
razón o no. De evaluar los niveles de orgullo. De comparar pasados. De retomar prejuicios
genealógicos. De contar cuantas veces se cedió o fue está vez que el otro cedió?
De jugar por turnos y perder la cuenta, sólo para retomarla.
Se aumentan los
suspiros y las lágrimas. Se nivelan las miradas y las palabras. Escasean los
abrazos y los besos. Y por último, se rompe la voluntad para volver a
empezar.
viernes, 20 de abril de 2012
Tirando la Toalla.
Y me encuentro
nuevamente tratando de dar respuesta a las palabras que viven dentro de mí. Han
armado una pequeña comunidad. Ojalá pudiera decir que una tranquila, estilo
pueblito Europeo, pero no es el caso. Es más improvisada y primitiva. Llena de
impulsos y primeras impresiones. No hay lugar para la racionalidad emocional.
Le falta colores. Le falta tranquilidad. Le faltan tantas cosas, que pesa más
la ausencia que cualquier otra cosa. Nuevamente, el comportamiento humano me
deja con un sabor amargo en la boca. Nuevamente vivo la misma decepción de siempre, disfrazada de otra manera.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Una Verdad más que inconveniente.
“Algún día en cualquier
parte,
en cualquier lugar
indefectiblemente te encontrarás a ti mismo,
y ésa, sólo ésa,
puede ser la más
feliz
o la más amarga de tus horas.”
-P. Neruda
Hecho: Es
complicado vivir con personas. Es complicado manejar sus estados de ánimo (más
el tuyo). Es complicado lidiar con los demás. La convivencia puede ser la matriz
de los asesinos…en serie. El entender al otro va más allá del entendimiento de
un cerebro humano, aun más complicado resulta entenderte a ti mismo. Al final sos
vos contra el mundo. Al final, eres vos el que pierde confianzas, rebela
mentiras, pierde peleas, se seca las lágrimas. Al final, eres tú al que te
debes enfrentar.
Y aun así, que
insoportable es cuando nos encontramos completamente solos. Porque la soledad
nos obliga a juzgarnos, a enfrentarnos. Buscamos compañía no por eso, si no por
razones más egoístas, la buscamos para no tener que lidiar con nosotros mismos.
Es más fácil esconderse detrás de la ira, es mejor ser cobarde por medio de los
celos, es últimamente conveniente siempre
culpar al otro de nuestras inseguridades y nuestros miedos. Es más cómodo
refugiarse detrás de un “si no me quieres como soy, entonces vete”, cuando somos
nosotros mismos quienes buscamos escaparnos de ese como soy. Es infinitamente beneficioso el ver a los otros
preocuparse por uno, que tomar en nuestras manos esa ardua tarea. Es estorboso
la idea de tener que convivir con uno mismo, ahora que otro tenga que lidiar
con nuestra existencia... es hasta normal (y justificable!) que se generen
conflictos al tener que aguantarse además, la existencia de un -otro-.
Está no es más
que una simple realización, mas no una confesión, ni mucho menos una
reivindicación. Simplemente es, y no dejará de ser.
viernes, 3 de febrero de 2012
Es mejor ser cobarde que valiente.
Es increíble la
capacidad del ser humano para “olvidar” a las personas. Me sorprende ese poder de estar con una persona, de llegar a niveles de intimidad (tanto
mental como sentimental, y en algunos casos hasta físico) inconcebibles con alguien, y terminar siendo aun más que un completo extraño con esa persona. ¿Es un súper
poder de nosotros? El poder llegar a tener una conexión más allá de lo
entendible, y borrar aquella persona de la memoria. Cómo diablos es posible? Yo no sé
si en verdad, pueda llegar a olvidarme por completo de aquellos que han intercedido en nuestro camino que llamamos vida. Hoy me di cuenta, que siempre ha habido una parte de mí que se rehúsa a desprenderse tan vagabundamente de todas
aquellas personas que han marcado de alguna manera mi vida. No concibo la idea de que alguien que me haya importado tanto, pueda olvidarse de mí (o más bien, no me gusta la idea. La rechazo inmediatamente porque aparentemente, las personas quedan tatuadas en mí ser, en mi existencia insignificante y
mortal, de una manera intelegible, incomprensible, y como buen egoísta, qué horror aceptar que talvez, esto sólo me pasa a mi!)
Me da miedo llegar a amar una persona, amarla loca e incomprensiblemente, porque sé que no tengo ese poder de superar a las personas, al
sentimiento, a los momentos, a nuestra historia. Por más que me crean indiferente y quizás petulante,
siempre los he llevado a todos dentro de mi corazón. Y es que mi corazón es
mortal y por ende, tiene límites trazados. Y sinceramente, no sé hasta qué punto más podrá resistir
otra historia, otra decepción, otra realidad comprobada…
Esto sonará
incoherente, lo sé, pero como todo lo que he escrito aquí, es otra cosa más que
necesito sacar de mi incasable pecho. No quiero llegar a ese punto en el que sé, no podré superar jamás la ausencia de eso que coloquialmente llamamos "media naranja".
(Y tal vez, sólo tal vez, esa sea la razón por la cual las lágrimas brotan de mis ojos sin mi previo permiso...)
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