miércoles, 13 de junio de 2012

Una noche cualquiera


Había una noche normal, sin nada en especial que la diferenciara de las demás. El mismo azul rey oscuro en el cielo, cubriendo el mismo paisaje terrenal de siempre. Habían algunas pocas nubes, una luna iluminada y una que otra Venus en el horizonte. Pero nada extraordinario que comentar acerca de esta noche. No era aburrida, pero tampoco era muy animada. Era más bien tranquila, relajante, suspirante... y probablemente cansada. Tenía cierto aire de sabiduría, esto debido a las largas e infinitas horas de vigilia mientras comenzaba su reinado. No hay que analizar por mucho tiempo a la humanidad para tener una acertada teoría sobre su naturaleza. Tanto tiempo esperando, con calmada paciencia, su momento de vislumbrar ese extraño mundo del que mucho se susurraba. Pero nunca nadie le habló de los colores que su luna le iluminaba, o de los pequeñísimos sonidos de seres creídos dormidos, o del movimiento de un mar noctambulo. Nadie le había advertido que había más humanidad en el canto de una cigarra, que en la propia raza humana.


Y así como se alzó de desprevenida, su reinado cesó de existir en sumo silencio al llegar el alba. 


lunes, 11 de junio de 2012

Y finalmente….será?


Y después de tanto tiempo, puedo decir que si hubo algo ahí. ¿Habré prendido una chispa dormida? Al final, si fui lo suficientemente importante como para repensar las cosas. Las acciones. Escarbar las memorias. Tener la valentía de aceptar y preguntar. De querer conocer sobre mí después de lo ya borrado por el tiempo, mas no por la memoria.




¿Será que cabe la posibilidad de correr el riesgo de estar conmigo?  ¿De qué no sólo vivo en mis recuerdos?

domingo, 10 de junio de 2012

La última partida

Después de perder otra vez esa dignidad regenerada, después de perfumarse inútilmente y mostrar sutilmente los atributos de una femme fatale inexistente, vuelvo a perder en el mismo juego de siempre.

Y sólo queda, aferrarse a la poca dignidad que queda, con el mentón alto y un par de gafas oscuras, para retirarse de la partida en donde ya no te desean.


jueves, 24 de mayo de 2012

Tengo un(os) problema(s).


El primer paso, dicen, es aceptarlo. Así que empezaré de a uno y por pequeñas dosis, para evitar la mortalidad del veneno.


Soy obsesiva compulsiva. Pero de las peores. Me obsesiono con fantasías. Es hasta bonito cuando son fantasías de carácter benevolente. Sin embargo, la gran mayoría de mis obsessive-fantasies rayan en lo dolorosamente enfermizo.

Genero Teorías. Expresiones. Discursos. Discusiones. Peleas. Gritos. Llantos. Escenarios. Re-acciones. Conflictos. Y produzco grandes cantidades de (Drama). Todo en el gran escenario de mi mente. Y siempre, las alucinaciones logran filtrarse al mundo de los vivos.

Tengo la aflicción de alejar a las personas que me importan a través de paranoias continuas e incesantes. De inseguridades crecientes y abismos fotográficos. Cada vez, el abismo  entre mi mente y lo racional, es más grande y profundo. 

Y tengo la incapacidad de encontrar una cura para este mal que padezco.




To be continued...

viernes, 18 de mayo de 2012

El ejercicio de hablar no debería ser recomendado.


La sensibilidad puede ser contra producente. Creo que habrá que inventarse una censura emocional, por el bien de la humanidad…y las relaciones entre humanos (por consecuente).
Yo no sé la verdad, quién dijo que había que decirle al mundo entero lo que uno siente. Igual, nunca te entienden; o estás exagerando y no tienes la razón o simplemente no tienes la razón. Y después de las lágrimas NO viene la calma. N o  v i e n e. La distracción es la mejor arma….junto a la comida y algunos leves síntomas de shoppaholic-ísmo es normal. También morderse las uñas es una buena forma de esparcimiento.

Y es que todo el mundo te quiere inducir en el mundo de “escuchar” y  “hablar” sobre tus sentimientos, cuando en realidad NADIE quiere escuchar. La gente quiere ser escuchado y hablar sobre lo que les molesta de los demás. Porque es más cómodo que los otros cambien a que lo haga uno. 


lunes, 23 de abril de 2012

Juego de verbos.



Yo y mi maldita costumbre de darle el poder a otro de herirme. Para qué sirve crear barreras, si al final siempre terminas regalándole a los otros la capacidad de atravesarlas? Já. Pequeña ironía sentimental. Cuantas veces hasta que aprenda? Cuantas confianzas entregadas, hasta que al fin logré alguien llegar al botón rojo? Tenebroso juego de azar, ese de ir regalando secretos y vulnerabilidades.

Se agota uno de estar siempre analizando y re-analizando, si en aquella ocasión se tuvo la razón o no. De evaluar los niveles de orgullo. De comparar pasados. De retomar prejuicios genealógicos. De contar cuantas veces se cedió o fue está vez que el otro cedió? De jugar por turnos y perder la cuenta, sólo para retomarla.

Se aumentan los suspiros y las lágrimas. Se nivelan las miradas y las palabras. Escasean los abrazos y los besos. Y por último, se rompe la voluntad para volver a empezar.


viernes, 20 de abril de 2012

Tirando la Toalla.


Y me encuentro nuevamente tratando de dar respuesta a las palabras que viven dentro de mí. Han armado una pequeña comunidad. Ojalá pudiera decir que una tranquila, estilo pueblito Europeo, pero no es el caso. Es más improvisada y primitiva. Llena de impulsos y primeras impresiones. No hay lugar para la racionalidad emocional. Le falta colores. Le falta tranquilidad. Le faltan tantas cosas, que pesa más la ausencia que cualquier otra cosa. Nuevamente, el comportamiento humano me deja con un sabor amargo en la boca. Nuevamente vivo la misma decepción de siempre, disfrazada de otra manera.