miércoles, 10 de octubre de 2012

Second thoughts


Me está envolviendo la sombra de la angustia, de la inseguridad de no poder llevar a termino los proyectos que tengo planteados. ¿Tendré la capacidad y la iniciativa que hace falta, para llegar a la punta del Everest? Me estoy ahogando entre citas de autores y expertos, entre temas que a la postre, realmente ignoro. Confieso que me siento presionada y cansada. Ya me rendí y ni siquiera he comenzado.

Me aturden las preguntas que grita mi consciencia; ¿Es esto lo que quieres de la vida? ¿Es esto lo que esperabas? ¿Es esto con lo que te quieres enfrentar el resto de tu vida? Y siguen, una lista interminable de preguntas buscando respuestas inexistentes. Pero qué estupidez. Estoy persiguiendo la cola del perro, y lo único que consigo es marearme.

¿Dónde está mi salida de emergencia? Ya me estoy moviendo dentro de la montaña rusa y estoy teniendo el llamado coldfeet en la subida. Me quiero salir, quiero saltar al vacío y que el cielo se apiade de mí. No me quiero unir a la audiencia que espera algo de mí. Sólo quiero ser sincera conmigo misma, pero me lo estoy haciendo imposible.

Y de todo esto, queda al menos la lealtad, porque al fin y al cabo (por más que quiera escapar de mi propio porvenir) me veo en la obligación de apostar por mí misma. 


martes, 11 de septiembre de 2012

Oligofrenia


Debido a una interrupción del desarrollo de la inteligencia de la ciudad, en sus primeras etapas de vida, Oligofrenia sufrió un déficit mental grave, que acabo por propagarse como una maldición sentenciada sobre las primeras generaciones de sus habitantes.  Maldición que termino por marcarlos, a ellos y al sinfín de las generaciones venideras, amarrándolos irremediablemente a este sitio.
 Hay que verlos cómo alardean de su autosuficiencia y presumidas habilidades bajo ningún criterio racional, incapaces de desarrollar abstracciones mentales más allá de lo perciben con sus ojos.  Y volviéndo el mundo en el que viven  absurdo e incoherente a la vista de cualquier forastero.

 Los oligofrénicos son rara vez tratados con seriedad, en especial entre ellos mismos, puesto que además de su colección de males, carecen de una verdadera opinión.  Impedimento que aprovechan los Idiot-savant, un grupo narcisista y tiránico, que ha tomado la voz de la ciudad como suya para irse apropiando lentamente de la ciudad. Algo que ha resultado irónicamente conveniente, pues los habitantes de la ciudad se les dificulta realizar cualquier proceso de comunicación recíproca con el otro,  siendo incapaces de empezar un diálogo o relacionarse con alguien, aunque sea por mera morbosa curiosidad.  Es por esto que la mayoría de ellos deambulan solos por la ciudad, sin compañía más que la de su propia sombra, sin saber a ciencia cierta si su objetivo en la vida es la de pasar desapercibido o tal vez simplemente están siguiendo un impulso genealógico que va más allá de cualquier entendimiento.

Y es que los oligofrénicos son malos con la memoria; la maltratan y la ignoran, la violentan y la enfrentan. Y a ella no le queda más que vengarse, haciéndolos olvidar adrede, para verlos cometer los mismos errores de siempre, y seguir alimentando ese círculo vicioso. Es en esos momentos que se ven embriagados de una ignorancia infinita, bailando al son de otra música, completamente encerrados en una burbuja a prueba de racionamiento.

Se quedan así, sin ambiciones, sin motivaciones. Satisfechos con el hecho de poder hacer las suficientes tareas manuales como para sobrevivir y propagarse, maravillándose con aquellos que logran balbucear cuatro palabras inteligibles, pero finalmente absurdas, que acaban por abstraer un poco más su existencia.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Contemplando la punta del iceberg.


Tengo una rabia contenida que no alcanzo a entender del todo. Una desilusión creciente con el mundo que me rodea. Un miedo que se alimenta de mi fuego de vida. Exploto con un sinfín de lágrimas cenizas, sin poder contener la angustia que cargo por dentro. Se me derrama por las sienes, las caderas, las plantas de los pies… deslizándose por mi piel impermeable, sin encontrar un desagüe. Por siempre brotando desde los adentros del hueco vacío del estómago.  

¿Pero quién se osa a explorar más adentro? ¿A sumergirse en un remolino de emociones incomprensibles e indomables para rezar a quién escuche, tener la suerte de toparse con la tranquilidad del ojo del huracán?  Tengo la paciencia desmoralizada y la esperanza perdida. La fuerza me ha abandonado una vez más y a la valentía se le agoto la fuerza centrifuga. 

¿Qué se podría entonces, esperar de una persona así? 


sábado, 14 de julio de 2012

Betraying me.


Me estoy volviendo una persona odiosa. Soy incapaz de ver a una pareja expresando su corrosivo amor, sin que desde mis adentro nazca una  extraña repulsión y un sentimiento de odio puro sin destilar. Maldigo la felicidad y todo lo que conlleva esta. ¿Será que la necesidad de amor se me ha vuelto un problema psicológico? Y es que no hago si no escuchar a príncipes en borrador prometiendo la compañía eterna a la princesa equivocada. ¿Dónde quedó mi obsesivo macho alfa, con miedo de perderme? ¿El que mataría al dragón con tal de estar a mi lado?

Pero sobretodo, ¿En qué momento se perdió mi maldita promesa de nunca volver a enamorarme? 


viernes, 22 de junio de 2012

No es justo

No es justo que aun me queden tantas lágrimas para llorarte. No es justo que mi cerebro y mi corazón se hayan alienado contra mi a tu favor. No es justo que mis oídos tengan la capacidad de escuchar tu risa aunque estés tan lejos de mi. No es justo que mis manos todavía recuerden las tuyas. No es justo que mi cabeza busque en las noches tu cuello ni que mis labios le pesen tanto la ausencia de los tuyos. No es justo que mi piel siga recordando la huella de la tuya y que mis ojos no hayan podido olvidar tu figura. No es justo que mi cuerpo todavía te añore, te llame y te convoque. No es justo que el mundo entero se proponga en hacerme recordar incesantemente tu ausencia. No es justo extrañarte tan desgarradoramente angustiante.


No es justo que te hayas llevado tanto de mi...



miércoles, 13 de junio de 2012

Una noche cualquiera


Había una noche normal, sin nada en especial que la diferenciara de las demás. El mismo azul rey oscuro en el cielo, cubriendo el mismo paisaje terrenal de siempre. Habían algunas pocas nubes, una luna iluminada y una que otra Venus en el horizonte. Pero nada extraordinario que comentar acerca de esta noche. No era aburrida, pero tampoco era muy animada. Era más bien tranquila, relajante, suspirante... y probablemente cansada. Tenía cierto aire de sabiduría, esto debido a las largas e infinitas horas de vigilia mientras comenzaba su reinado. No hay que analizar por mucho tiempo a la humanidad para tener una acertada teoría sobre su naturaleza. Tanto tiempo esperando, con calmada paciencia, su momento de vislumbrar ese extraño mundo del que mucho se susurraba. Pero nunca nadie le habló de los colores que su luna le iluminaba, o de los pequeñísimos sonidos de seres creídos dormidos, o del movimiento de un mar noctambulo. Nadie le había advertido que había más humanidad en el canto de una cigarra, que en la propia raza humana.


Y así como se alzó de desprevenida, su reinado cesó de existir en sumo silencio al llegar el alba. 


lunes, 11 de junio de 2012

Y finalmente….será?


Y después de tanto tiempo, puedo decir que si hubo algo ahí. ¿Habré prendido una chispa dormida? Al final, si fui lo suficientemente importante como para repensar las cosas. Las acciones. Escarbar las memorias. Tener la valentía de aceptar y preguntar. De querer conocer sobre mí después de lo ya borrado por el tiempo, mas no por la memoria.




¿Será que cabe la posibilidad de correr el riesgo de estar conmigo?  ¿De qué no sólo vivo en mis recuerdos?